Mi segunda entrevista con Lucifer (el diablo)

«Hablamos de la mortalidad y otras cuestiones mundanas».

– Buen día señor Lucifer, sea bienvenido nuevamente en este espacio, y nuevamente me reitero agradecido por su cooperación.

– Por nada mi estimado compañero humano, como te mencione con anterioridad, mi trabajo en estos tiempos ya resulta escaso, y este tipo de cuestiones me funcionan como terapia, digo eso de ser el diablo no me permite entablar muchas relaciones ¿lo sabes no? esa terrible imagen mal ganada que se me ha dado, igual puede que tu trabajo me ayude a tener más personas con las cuales poder hablar.

– Ojalá funcione de esta forma señor Lucifer, bueno pues comencemos nuestra labor investigativa de una vez, la ocasión pasada hablamos que no existía el cielo ni el infierno, entonces esto me hace suponer que de igual forma no existe la eternidad ¿esto es así?

– Así es, no sé qué tienen ustedes los seres humanos con quererse volver eternos, la eternidad no tiene nada de recompensa, el tiempo infinito resulta insufrible, además que el único eterno es mi padre, recordemos que la condición necesaria para la eternidad es no tener un causa, es decir, no tener un comienzo, ni yo mismo, ni mis hermanos los angeles tenemos esa característica, si bien es cierto que el tiempo no nos afecta como a ustedes los humanos, la verdad es que al haber sido creados eso significa que en algún momento igual nuestra existencia desaparecerá.

– Vaya, eso es bastante interesante, nunca lo había analizado de esa forma, pero entonces a ustedes ¿cómo les afecta el tiempo?

– Verás ustedes los hombres nacen, es decir comienzan su existir en este mundo, son unos seres pequeños e indefensos, mismos que se van desarrollando con el paso del tiempo, van aprendiendo todo lo necesario para estar en este mundo, el tiempo en un primer plano es su aliado, porque les permite desarrollarse de manera óptima, pero llega un punto donde este tiempo se convierte en su enemigo, lo que quisieran hacer en esos casos es detenerlo, porque saben que inminentemente se acerca su final, en ocasiones dicho final es premeditado y no tiene nada que ver con el paso del tiempo, cuando eso sucede comúnmente tiene que ver la interacción humana, aunque esto no siempre es así. Pongamoslo en otros términos más simples para su comprensión, digamos que ustedes son como unas baterías, solo que dichas baterías son recargables, por eso tienen la necesidad de comer, de beber agua, de descansar, eso recarga su batería de energía y permite darles más tiempo de vida en este lugar, nosotros por el contrario no requerimos de ese tipo de recarga, nuestra batería ya tiene precargada una función para detener su funcionamiento en el momento en que mi padre lo requiera.

– Muy interesante, pero no respondió del todo a mi pregunta de ¿cómo les afecta directamente el tiempo a ustedes las creaciones divinas?

– En lo particular al único que le afecta en alguna medida el paso del tiempo es a mi, de las creaciones divinas de mi padre, a mí fue al único que se me otorgó eso, no sé si llamarle un don, o una maldición, porque cuando mi padre me confesó que se había equivocado al colocarme dentro de las inclemencias del paso del tiempo, no sé como debía sentirme con respecto a eso, lo que les sucede a mis hermanos es distinto, para ellos es como si el tiempo no transcurriera, es decir, ellos son como unos pequeños niños, de esta forma es más fácil controlarlos, sin duda mi padre se dió cuenta del error que había cometido conmigo, y decidió no volverlo a hacer con el resto de mis hermanos, porque a mí me sucedió lo que les sucede a ustedes los humanos, con el paso del tiempo ustedes buscan su independencia, su libertad, buscan hacer su propia vida alejada de aquellos quienes los criaron, lo mismo sucedió conmigo, llegado el momento me volví un rebelde, renegué de mi destino, fue una etapa parecida a la que ustedes llaman adolescencia, ahí fue cuando decidí revelarme en contra de los ordenamientos de mi padre, le lance directamente un desafío, ahora que lo pienso fue bastante absurdo, en mi interior sabía que no ganaría, pero como todos ustedes los humanos, fue mayor mi insolencia que mi razón y continúe en mi hazaña.

– Ya comprendo, entonces ¿a usted señor Lucifer es al único que le afecta el paso del tiempo de las criaturas divinas?

– Así es, ustedes mis amigos humanos suponen que a mis hermanos angeles también les afecta, la verdad es que no, realmente su figura es infantil, los únicos que muchos veces han acertado en la figura angelical son los artistas, al dibujar esas pequeñas figuras, ustedes las llaman querubines, realmente esas son las verdaderas formas de mis hermanos, pequeños niños temerosos, que se ocultan detrás de la inmensa figura de mi padre, y que le obedecen al menor de los llamados, ahora que me pongo a reflexionarlo, me resulta bastante patética esa cuestión, el poderío de mi padre en representación de unos niños de mejillas hinchadas y enrojecidas, sin duda me resulta un tanto hilarante que la fuerza más grande que existe busque figuras tan de poco respeto, pero bueno así es mi padre y como tal hay que respetarle.

– Está información sin duda me ha dejado sin palabras, mi idea de los angeles era la de unos seres de increíble poder, encargados de llevar la bondad de Dios a cualquier rincón.

– ¿Bondad? Discúlpame la interrupción, pero creo importante dejar más claro un punto que quizá no abordamos lo suficiente en nuestra entrevista pasada, y es ese, me resulta bastante irónico que en la gran mayoría de los casos la figura de mi padre sea representada como la base de todo el bien posible, el señor todo bondad, en lo particular mi padre es más bien un hombre bastante excéntrico, y con ego lo bastante cargado como para poder destruir todas su creación si así lo quisiese, pero la verdad es que él necesita más de ella, que ella de el, mi padre no tiene intenciones de bondad para con su creación, más bien somos su parque de diversiones, como te lo dije antes, eso de ser eterno no deja cosas buenas, el tiempo es aburrido si no tienes con que llenarlo, así que este tipo, en su inmenso ego y poder decidió ponerse a crear, digamos que le sirvió de terapia ocupacional para la eternidad, y una vez que empezó ya no pudo detenerse, vio que era la única forma de mantenerse ocupado, pero no lo hizo por nosotros, sino por el, digámoslo de una forma que no resulte tan cruel ni odiosa, digamos que crear se convirtió en su pasatiempo preferido, aunque igual de vez en cuando le gusta destruir las cosas, pero esas son otras historias, que no tocaremos aquí si no está se haría eterno.

– Ya entiendo, entonces ¿el Dios que han propuesto las religiones es un personaje de ficción?

– Con toda la certeza puedo afirmar que así es, quizá en lo único en lo que si aciertan es en su gran poder, en que es un ser eterno y también en sus rabietas, he sido testigo de sus innumerables episodios psicóticos, pero como ya lo dije ese será tema para otro relato, en este caso me gustaría continuar con la temática de su obsesión con la eternidad, ustedes los humanos son bastante raros, pareciera que el tiempo los enloquece, quieren alargarlo lo más que les sea posible, no por nada de sus aparatos más avanzados se encuentran en las cuestiones relacionadas con mantenerse con vida, la medicina por ejemplo ha contribuido a evitar muertes que de otra forma serían inminentes, prolongando así el tiempo de vida, ahora me encantaría a mi realizarle a usted una pregunta ¿Para qué alargar la vida?

– No esperaba esto, pero bueno intentaré responder de la forma más sincera que me resulte posible, en la gran mayoría de los casos estos intentos de alargar la vida es porque en muchas ocasiones personas inocentes no deben morir aún, es decir, en muchas ocasiones los niños se encuentran atascados en zonas donde hay un conflicto militar y por desgracia los ataques que buscan eliminar a alguien, terminan por tener efectos colaterales, dañando a personas que no tenían culpa alguna resultan afectadas, y es por eso que la propia humanidad se une e intenta que dicha vida no se pierda, sino que continúe su vida.

– En lo particular me resulta la respuesta más común sin duda, pero hay algo que me gustaría enfatizar y que se encuentra en la propia respuesta, usted hablo de personas que aún no deben morir, entonces ustedes se consideran a si mismos el tribunal supremo de elección de quién muere y quien no muere, tú mismo lo dijiste, en la búsqueda de exterminar a alguien hay efectos colaterales, pero ustedes mismos son quienes están buscando acabar con la vida de alguien, y en ese acabar infortunadamente hay más de uno exterminado, y según ustedes yo desafíe a mi padre, si lo ponemos en términos simples lo que ustedes hacen es peor que todo lo que yo hice, ustedes se han puesto en un lugar que no les pertenece, están usurpando el trono del creador, jugando a la vida y a la muerte como si fuera cualquier cosa.

– ¿Señor Lucifer se encuentra bien? Lo noto intranquilo, si desea podemos terminar por hoy con la entrevista.

– Sería lo mejor, perdón pero es que esta temática siempre me pone bastante mal, como te lo mencioné en la entrevista pasada, yo aún respeto a mi padre por encima de todas las cosas, somos socios de un negocio que en los últimos tiempos se ha vuelto bastante complicado, cada vez es más complejo para mi continuar en la labor de apoyo hacia mi padre, ese grandioso don que me dió de que el tiempo me afecte me está volviendo loco, no por nada dicen ustedes que sabe más el diablo por viejo que por diablo, mi espíritu está envejeciendo, y cada vez me es más difícil lidiar con ustedes, sin duda, somos parecidos, pero de igual forma somos diferentes, eso es lo que me gustaría que entendieran con el paso de estos breves espacios de conversación, y que estos a su vez abran para ustedes nuevos panoramas de reflexión, hasta la próxima compañero humano.

– Bueno muchísimas gracias señor Lucifer, como siempre me ha resultado esclarecedor todos los puntos tomados en esta entrevista, y espero pronto podernos volver a ver y que podamos entender mejor el desenvolvimiento de lo divino en lo mundano.

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