Las fronteras nacen en las mentes (mi posicionamiento con respecto de los atentados en el Paso Texas)

Sé que este trabajo generara un amplia polémica, no es mi intención que eso suceda, pero en este caso se habla sobre un tema bastante sensible, e intentarlo explicar desde el aspecto frío del raciocinio siempre será un elemento que levantara los ánimos de aquellos a quienes les resulta más complejo afrontar los hechos dejando el asunto de la sensibilidad de lado, pero me resulta de vital importancia realizar un análisis a las propuestas que se están realizando posteriores, que sin duda son reacciones y no se les puede llamar toma de acción de ninguna forma.

Como mexicanos tenemos un dicho que va en consecuencia a lo que me refiero y es el siguiente «Ahogado el niño, tapado el poso» esto se explica de una forma simple, tenemos que esperar a un caso en particular para posteriormente tomar conciencia de lo sucedido, es muy difícil que se actúe previsiblemente, como lo dije es más constante el efecto reaccionario que el previsor, a pesar de que existe otro dicho popular que cita la siguiente frase «Más vale prevenir que lamentar», que es lo importante que yo veo en esta frase, enseguida vendrá la propuesta que hago desde mi particular punto de vista, esto no quiere decir que sea el mejor, ni el único, pero espero sirva de algo para cuando menos se pueda ejercer un cambio de conciencia.

En la frase más vale prevenir que lamentar se encuentra un cierto dejo de responsabilidad individual, el que previene es el individuo, no la masa, la masa no tiene conciencia de sí misma, por lo tanto, los efectos previsorios tienen que venir directamente del individuo, esto quiere decir que todos y cada uno somos responsables de nuestros actos, sin duda, a diario estamos rodeados de discursos, unos buenos, otros malos, y otros muchos peores, pero estos discursos no son el problema, los discursos los toman los individuos y los descomponen en su favor o en su contra, lo sucedido en el Paso se ha tomado como una consecuencia del discurso irreflexivo y bestial de nada más y nada menos que de Donald Trump, una discurso de la supremacía racial, en algunos casos ya se le está poniendo al nivel de Hitler, no es para menos, sus discursos son bastante similares, pero lo importante analizar acá es que como lo dije, estos son solo discursos, ellos no ejercieron otro tipo de presiones más que las de sus palabras, las personas que actuaron en consecuencia con el discurso, tomaron su responsabilidad individual y se ajustaron al discurso, entonces de quién es la culpa ¿del discurso, o de aquel que lo toma como su ley y su máxima?

Como ya lo diría Kant «Obra solo con la máxima por la cual puedas querer al mismo tiempo querer que se convierta en ley universal» esto no significa más que en ningún otro sitio encontraremos la ley que dirija nuestras actuaciones más que en nosotros mismos, es decir, la única norma válida es la que nosotros podemos erigir sobre nosotros, esto en otras palabras se le puede llamar la responsabilidad individual, el problema es que siempre buscamos fuera de nosotros las normas que nos lleven a un comportamiento adecuado en el mundo, es decir, dejamos que los discursos se transformen en nuestros efectos reguladores.

Al momento que condenamos al discurso como un elemento de odio, nuestro propio discurso se transforma en odio, nuestras palabras buscan ser los adversarios perfectos en contra del primer discurso, por lo tanto, el querer naturalizar un discurso de odio, sobre otro discurso de odio, solo nos llevara a la anulación de ambos discursos, y dicho acto no tiene responsabilidad individual alguna, solo se considera un efecto placebo del sentimiento de rencor que nos afecta en un primer instante, es una búsqueda de racionalizar la violencia, disfrazandola de un discurso superador de aquel que generó el conflicto, pero en realidad los efectos dialógicos siempre tienen dotes conflictivos y nunca conciliadores, la búsqueda de un discurso que signifique por completo lo contrario es una búsqueda implacable de destrucción del primer discurso.

Que quiero decir con esto se preguntarán, en estos momentos Trump está siendo el blanco perfecto de ataques directos hacia su discurso, pero ¿esto realmente genera algún especie de beneficio? Solo nos encontramos atacando a las palabras de un hombre, que como bien se ha visto no tiene ningún nivel de responsabilidad individual para consigo mismo, de esto se desprende su discurso, un discurso irracional de un efecto masivo, el problema realmente radica es que la sociedad norteamericana encontró en el todo lo que buscaban, una identidad que les ha sido inculcada desde la cuna, el discurso de Trump empata perfectamente con la historia de Estados Unidos, una historia construida en la falsa ilusión del país más poderoso del mundo, el país que ganó la segunda guerra mundial e impuso su hegemonía al mundo, un país que en otras palabras es el mundo, este discurso fue el mismo que utilizo Hitler en Alemania, esto sin duda hace que la masa se crezca y se alimente de un discurso irreflexivo, sin contenido verdadero, elevando sus fronteras en sus mentes, el problema en esto es que la masa se guía fácilmente, pero los elementos individuales son los que comúnmente se salen de control.

Es algo similar a lo que pasa con las ovejas, todas siguen el rumbo a la voz de su pastor, pero de vez en cuando hay alguna que se pierde, puede que quizá haya escuchado al pastor, pero ella decidió no seguir al rebaño, en este caso, pasa una cuestión similar, el rebaño sigue el discurso pero solo de una forma representativa, pero hay una que otra oveja perdida que reinterpreta el discurso y se aleja del rebaño, pero está oveja es responsable en si misma, tanto de ella, como de sus acciones, mientras que el discurso sin duda si es responsabilidad del pastor.

Entonces, por consiguiente, sin duda podemos culpar a Trump de tener un discurso vacío, irreflexivo, e incluso irresponsable, pero de eso a responsabilizarlo por lo sucedido me parece exagerado, hay muchos otros elementos que valdría la pena analizar para dar un espectro completo de este tipo de casos, que sin duda no son aislados, pero que existen otros factores que detonan este tipo de circunstancias mismas que de están focalizando en el país que es la cuna de la venta de armas sin ningún escrúpulo, esto no quiere decir que me encuentre en favor de el empresario presidente de la nación norteamericana, el sin duda es responsable de un discurso de odio y de poca apertura, pero que habría de esperar de alguien que se ha enriquecido con empresas sin escrúpulos, en lo particular el tipo es inteligente en los negocios, pero fuera de ellos el tipo realmente deja mucho que desear.

Con esto concluyó este trabajo, mismo que como ya lo dije es mi opinión particular del caso, sé que podrá generar bastante polémica, pero creo que es tiempo de que comencemos a desarrollar más los aspectos que nos lleven a reflexionar sobre la responsabilidad individual, o este tipo de actos continuarán repitiéndose hasta el cansancio y no existirá forma alguna de detenerlos.

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