Hay una frase que despierta siempre una polémica increíble y es la siguiente «antes todo era mejor» sin duda esta frase nos acompaña y aparentemente acompañará a las próximas generaciones, ya que es una frase que aparentemente nunca se desgastara.

Pero mi pregunta es ¿Que hay de cierto en ella? En realidad parece una cuestión elemental, y tiene que ver con el desarrollo de la costumbre, pero por otro lado, parece ser que ahora comienza a tomar mucho mayor vigor y tener una tendencia más específica, muchas veces hemos escuchado a nuestros padres hablándonos de que en sus tiempos las cosas no se hacían de tal o cual forma, esto lo que pone de relieve son los cambios sociales que en estos tiempos toman una mayor significación, estos cambios tienden a ser cada vez más rápidos y vertiginosos, principalmente en el apartado del comportamiento, nuestros padres tenían que soportar de una manera estoica las ganas de hacer alguna travesura, por el temor de la reprimenda de nuestros abuelos, ya que anteriormente este tipo de comportamientos significaban una conducta por completo inadecuada o inadmisible bajo ninguna circunstancia.
A nuestros padres se les enseño a ser pequeños soldados disciplinados, unos seres a los cuales incluso las cuestiones sentimentales se les negaron en la mayoría de los casos, eso los llevo a un comportamiento duro y frío, pero que a su vez, ellos reprodujeron de otra forma, quizá esa falta del elemento sentimental fue lo que les hizo falta para complementar su formación, y por ello terminaron por convertirse en padres que no querían parecerse a sus padres, aquellos sargentos que gobernaban regimientos enteros a placer y con el solo movimiento de la mirada lograban mantener en control a una manada de infantes los cuales se transformaban en tiernos corderitos ante el feroz ladrido que significaban las voces molestas de sus progenitores.
Es por esto que cada vez que nos acercamos a nuestros padres a preguntarles por sus relaciones con nuestros abuelos se les hace un nudo en la garganta, es esa sensación entre el temor y el amor que surge de forma inexplicable con solo mencionar el nombre de aquel personaje, aparece una figura ominosa, y a la vez otra figura protectora, esa extraña combinación que es tan difícil de explicar, pero que ahora cada vez perdemos más, la figura temible esa que infunde respeto y la figura protectora, ese elemento guardián del amor que solo aquellos verdaderos padres pueden dar, esos dos elementos que a la vez se funden en una sola imagen, en un nombre, en una sola figura que nos cubre bajo su sombra, esa frase que somos reflejos de nuestros padres es una frase virtuosa, porque ellos son los principales encargados de hacer de nosotros seres humanos.
Y que es hacer un ser humano, un ser humano no es sólo aquel que es todo amor y toda ternura, sin duda es uno de los aspectos que se debe desarrollar, pero el ser humano también significa carácter, enojo, molestia, si queremos sacar estos elementos de la ecuación perdemos parte vital del desarrollo humano, es como si quisiéramos ver un solo lado de la moneda, quizá esa parte es lo que entendían bastante bien nuestros abuelos, y los padres de nuestros abuelos, y los padres de los padres de nuestros abuelos, y así hasta llegar al origen, un origen que ahora nos tiene aquí, en una etapa donde lo que predomina aún por encima de cualquier cosa es la confusión, nunca antes habíamos estado tan perdidos como ahora, ya que el camino por el que se decidió andar resultó ser un atajo pero hacía nuestra propia destrucción.
Ahora el ser humano es como un triste corderito que no encuentra su rumbo, se encuentra perdido por completo, su criterio ha sido por completo nublado, sus piernas no están lo suficientemente preparadas para resistir los embates de este mundo mediático, y es fácilmente arrastrado por los inmensos deslaves de porquería que son arrojados día con día alrededor del globo, allí afuera si existen lobos, lo que nunca entendimos es que esos lobos no son nuestros padres, algo que ellos pensaron de sus padres y por eso ahora el rumbo que se ha tomado ha sido el equivocado, ellos supusieron que nos estaban alejando de las fauces de los lobos hambrientos, y lo que terminaron por provocar es arrojarlos directamente a ellas, a unas fauces insaciables, inescrupulosas, que devoran todo lo que se les ponga enfrente.
Existe un elemento curioso, anteriormente la historia nos arrojaba los nombres de los héroes, personajes valientes, incansables, que se forjaron su lugar en base a su esfuerzo y arrojo, este tipo de personajes resultan cada vez más escasos en nuestros días, ya es difícil encontrar este tipo de hombres sobresalientes, a lo que la pregunta vuelve a tomar sentido ¿Si es cierto que todo tiempo pasado fue mejor? Porque antes teníamos héroes y ahora no, podríamos pensar que eso es una cuestión subjetiva, puesto que, igual podríamos pensar que ahora ya no existen enemigos contra las cuales luchar, y que todo lo que pudiésemos querer lo tenemos al alcance de nuestras manos, y por ese motivo ya no necesitamos héroes, ni leyendas de carne y hueso, pero ¿Qué tan cierto resulta esto?
Esos personajes de carne y hueso significaban una motivación, una fuerza disruptiva que permitía ver otros elementos que quizá no resultaban tan aparentes, se transformaban en esos ejemplos a seguir, en nuestros tiempos igual aún existen algunos cuántos, pero en muchas ocasiones, esos héroes ya cuentan con elementos prefabricados, es decir, ya tienen una direccionalidad y no cuentan con el elemento de la verdadera originalidad, ahora eso ya es algo por completo difícil de conseguir, el ser por completo original, ese elemento es lo que lograba por completo la diferencia, el héroe nacía en aquella persona que buscaba ser diferente, ahora todos quieren ser diferentes y eso genera que todos terminen por ser iguales en buscar ser diferentes.
Entonces podríamos pensar que llegara alguna vez que dejemos de pensar que todo tiempo pasado fue mejor, difícilmente lo dudo, y tampoco puedo afirmar que la respuesta a esta pregunta sea verdadera, si todo tiempo pasado fue mejor quizá tenga que ver también con que añoramos todo eso que alguna vez tuvimos y que hemos perdido por la raquítica acción del tiempo, misma que nos hace colocarnos en situaciones que nosotros mismos no queremos, e incluso es hasta ese momento en que nos damos cuenta que tiempo atrás nos encontrábamos mejor, pero la verdad es que esto solo es cuestión de perspectiva, porque pudiera ser que en realidad estuviéramos peor, pero esa termina por ser la cuestión, comúnmente llegamos a suponer que entre más pasa el tiempo menos nos será posible alcanzar todo aquello que alguna vez nos imaginamos tener, como lo dije, es una cuestión de perspectiva, de ver cómo se alejan nuestros sueños y lo que se acerca es nuestro desenlace.
Para concluir este trabajo me gustaría únicamente agregar la siguiente reflexión, no es que un tiempo sea mejor o peor que otro, únicamente se viven realidades diferentes, no podemos suponer quedarnos siempre igual, solo porque suponemos que es la mejor opción, tenemos que buscar siempre algún cambio que nos permita ver las cosas desde otro lugar, y así poder realmente decir que algo es mejor que otro, por lo tanto, el consejo entonces es tampoco quedarnos estáticos, pero si reflexionar sobre aquellos elementos que debieron de haber permanecido y que más bien hemos eliminado, por la suposición de generar una mejora que al final no sé logro conseguir.