Alguna vez se han preguntado que pasaría si de pronto desaparecieran todos los héroes o villanos del mundo ¿Cuál mundo creen que resultaría peor?
Estamos acostumbrados a este mundo de orden natural, en el cual existen dos fuerzas, un mundo donde hay una lucha constante entre dos bandos opuestos, y el mundo de nuestras historias favoritas no se podría atrás, pero que tal si ahora con el poder de la imaginación producimos una realidad alterna que nos permita llevarnos a otro horizonte del discurso, un nuevo paradero que nos ofrezca una visión distinta de lo que comúnmente estamos acostumbrados a ver.Imaginemos como en todas las historias de ficción donde estos personajes son los principales personajes, a un científico loco, su interés, hacer un experimento, mediante una máquina este hombre tomara a todos los villanos del mundo y los llevará a una realidad alterna, un mundo igual a este, pero vacío, los únicos que estarán dentro de ese mundo serán los villanos, por otro lado, hará lo mismo con los héroes, llevándolos a un mundo paralelo, pero de igual forma vacío, así en cada uno de los mundos solo estarán todos los héroes o todos los villanos respectivamente, alguno de ustedes podría imaginar que pasaría si fuera de esta forma ¿que mundo estaría en una complicación mayor? Para llegar a una conclusión analicemos algunos aspectos claves que se utilizan en prácticamente toda la literatura que ejemplifica a estos personajes.
Por una parte tenemos las figuras heroicas, la figura salvática de la problemática que se vive, el héroe está destinado a ser héroe, sea de la forma que sea, el representa la virtud humana, en tanto que es la figura de la justicia, del orden, de la inteligencia, de la razón, la fuerza, y un sin fin de elementos que le son propios a todos y cada uno de los héroes, pero ¿que es lo que pasa en última instancia con ellos? Si analizamos detenidamente, todas estas virtudes no poseen un elemento activo, sino hasta que aparece su contraparte, que quiere decir esto, de que serviría hablar del elemento de la justicia si la justicia es lo único que existe, al igual con el orden, y el resto de los elementos del héroe, por lo tanto estas características resultan en última instancia elementos inmóviles.Vayamos pues e imaginemos ese mundo lleno de héroes, imaginemos a Hércules, a Perseo, Aquiles, Minerva, Jasón, o pensemos incluso en personajes más de la modernidad en la que vivimos, Capitán América, Superman, Iron Man, Batman (aunque realmente me pondría más del lado de los héroes clásicos, ya que los héroes modernos tienen una tendencia hacia ser más cercanos a los vicios), imaginemos entonces el mundo en el cual solo viven estos personajes, quizá al principio no habría problema alguno, todo el mundo viviría por completo feliz, disfrutando de la quietud, una quietud inquietante, que se iría transformando en una psicosis frenética, recordemos que todos estos héroes buscan las virtudes a como dé lugar, ya que ellos mismos son símbolos de estas, entonces ¿Qué comenzaría a suceder una vez pasado el tiempo en este el mundo exclusivo de los héroes? El descontrol se propagaría por doquier, los héroes buscarían sus propios némesis inexistentes en búsqueda de su reconocimiento de su labor heroica, y esto desataría que estos seres comenzarán a ver en sus iguales elementos de menosprecio, porque ya uno resulta menos virtuoso que el otro, o ya porque su ego resulta bastante molesto, así pues, comenzaría la batalla por ver quién es el mejor héroe, misma que no se detendría hasta obtener un vencedor único, el dueño máximo de todas las virtudes heroicas, aquel que el destino le ha reservado su lugar en el firmamento.
Por otro lado, demos un paseo en el mundo de la villanía, ese mundo que quizá por un momento supusimos que terminaría en un caos, el mundo donde el orden no existe, pero si no existe ¿para que se le necesitaría? Veamos cuales son los elementos que distinguen a los villanos entonces, las características principales de la villanía son el desorden, la injusticia, en muchas ocasiones la ignorancia (aunque no siempre), pero por encima de estos vicios la villanía tiene una característica que se le puede considerar una virtud, y quizá está sea lo que desencadene todo el resto de los elementos, el villano tiene el elemento de la vitalidad, es decir, el villano tiene la motivación para actuar, el villano no necesita de una fuerza activa que lo empuje, el mismo resulta la fuerza activa, misma que el héroe tendrá que contrarrestar, es de aquí que se concluye que el detonante del elemento heroico tiene su origen en esta fuerza vital que ejerce la villanía sobre el mundo.
Así pues el mundo de los villanos sería un mundo increíblemente activo y productivo, todo el mundo cometiendo un sin fin de fechorías, limitándose al deseo de obtener lo que se quiere, un villano difícilmente terminaría con otro, más bien buscaría la forma únicamente de anularle, esto quiere decir que si alguno de los dos tiene algo que el otro desea, los dos harán lo posible porque el otro no la tenga, esto mantendría una especie de orden del trabajo basado en un elemento de vitalidad, es decir cada villano buscaría las formas de obtener aquello que le provoca más placer, esto es lo que motiva el movimiento en el mundo, hecho contrario a lo que sucede en el mundo estático de las figuras heroicas, que al no tener contra quien combatir terminan por convertirse en una especie de estatuas, hasta que se dan cuenta que se tienen que enfrentar entre ellos para ser el mejor, los villanos por el contrario saben que todos son iguales, escorias, despojos, infames, y lo único que es de su interés es un leve reconocimiento por su labor en lo que saben hacer mejor, generar el desorden, es decir, el villano no vive para el reconocimiento, el villano vive para sí mismo, es un mundo aparte, es él su propia motivación y deseo.
Todo lo expuesto hasta aquí parecerá bastante alocado, y para muchos incluso no resulte está la fórmula adecuada de presentarlo, pero si realmente analizamos de una manera clara y concisa las historias tienen básicamente una misma composición, el elemento que me resulta más determinante y curioso es como terminan comúnmente todas estas historias después del combate épico entre las fuerzas del héroe contra el villano, de cualquier forma el héroe siempre termina imponiéndose a su contraparte, ya porque resulta más listo, más fuerte, más justo, etc., es entonces el héroe el que se termina llevando la gloria, el villano termina por ser eliminado, y es en esta eliminación que la historia culmina, es decir, ya no hay un elemento vivo del que podamos echar mano para continuar la historia del héroe, mismo que quizá vuelva a la historia, pero será en su lucha contra otro villano nuevamente, por otro lado, las historias de los villanos las podemos leer incluso sin el héroe, e incluso si el héroe no existiera la fuerza motriz del deseo del villano sería incontenible, ya que lo único que lo detiene es su contraparte.
De esto podemos argüir una conclusión en especifico, es esencial para una historia la existencia de un elemento que dote de fuerza vital la narración, puesto que este elemento después será contenido por un elemento estático, como lo son los efectos de las virtudes, las virtudes difícilmente se desplazan, tienen un lugar establecido y no existe una fuerza capaz de arrebatarles de ese pedestal dorado en las cuales se les ha puesto, son elementos de contención del elemento vivo, ese que es falible, equivoco, poco claro, por otro lado están los elementos virtuosos, esos que funcionan como una especie de maya que sostiene a la humanidad y no la deja caer en un supuesto precipicio, aunque este precipicio pueda ser quizá la salvación, digo quizá porque existen elementos con los cuales no me encontraría por completo de acuerdo en este sentido, pero sin duda creo que estos elementos pueden darnos otro panorama hacia este análisis.
Con esto concluyó esté trabajo, esperando sea de su agrado y les haya brindado una nueva visión que les permite un punto de vista distinto de los análisis clásicos a los que comúnmente se tiene acceso en estas cuestiones, y así de esta forma ampliar el discurso añadiendo elementos que no son comunes, pero resultan necesarios al momento de realizar una discusión.
