Un tema poco estudiado en profundidad, las clases sociales son de eso que todo mundo sabe que existe, pero nadie entiende el ¿Por qué? O si existe un ¿Pará qué?
Desde luego las clases sociales son algo que todo mundo conoce, y tiene una noción cuando menos lógica de este fenómeno de la confirmación de la sociedad, el mismo es un fenómeno complejo, que obedece a una serie muchos factores, y sin duda su estudio aparentemente es algo necesario, pero ¿Realmente que tanto conocen las personas de a pie el desarrollo de este fenómeno? Quizá todos conocemos a grandes rasgos la estructura de la pirámide social, en el fondo y como base de la misma, la clase trabajadora, digamos entonces que ellos son considerados el sostén de dicha pirámide, si continuamos en ascenso la pirámide va disminuyendo su tamaño y en el segundo peldaño se encontraría una clase de personajes con cierta categoría, entre los que se encuentran principalmente los pequeños y medianos empresarios, en consonancia con el primer peldaño, ellos son la base de otro peldaño que se encuentra por encima de ellos, en este tercer escalón comúnmente se encuentran un grupo de personas comúnmente de actividades gubernamentales, digamos que ahí se encuentran una serie de personajes que sobreviven de los erarios públicos, en este mismo sector comúnmente también podemos localizar a personas, las cuales lograron culminar su educación superior, brindándoles así una forma de subsistencia de cierta forma acomodada, de esta forma la pirámide va decreciendo hasta llegar a su cúspide, lugar en el cual siempre encontramos los grandes capitales empresariales, y en dónde suponemos el mayor grado de libertad de la pirámide, en otras palabras, siempre suponemos que la parte superior debe ser la motivación más grande para continuar escalando en dicha pirámide, pero mi pregunta es la siguiente ¿Es eso la mejor decisión?
Cómo ya lo hemos desarrollado, las clases sociales se corresponden bastante bien a los peldaños de la pirámide, la parte más baja de la pirámide brinda un solido sostén al resto, lo que también me hace preguntarme si la pirámide se encontrará invertida ¿Qué sucedería? Supongamos que el capital estuviera en la parte inferior de la pirámide como el sostén de la misma, como ejemplo la siguiente imagen.
Sin duda el sueño de muchos a lo largo y ancho del planeta es invertir el orden de la pirámide social, o en otras palabras, que el capital sea la base del sistema, pero yo les pregunto ¿entonces la base de la pirámide no tiene un capital que ofrecer? Esto es lo que quizá lleve a mayores efectos de crítica, puesto que, se supone el poderío opresor del capital superior, pero en realidad incluso la mano de obra es un capital que se ofrece en el intercambio por otro tipo de capital, por lo tanto, quizá lo que si sucede y de una forma bastante descarada es que no se reconoce el verdadero valor del capital de la mano de obra en el intercambio, pero ¿este fenómeno a qué efecto responde? Aquí es donde quizá el análisis se vuelva un tanto más duro y resulte incluso una aberración, pero es necesario que se tomen en cuanto todos los factores que intervienen en la consolidación del fenómeno de las clases sociales, últimamente las clases sociales se han dividido en una cantidad mayor que lo que en una primera instancia se suponía, colocando propuestas como clase media baja, o clase media alta, como si no tuviéramos suficiente con la división en 3 sectores: clase baja, media o alta; esa división debe especializarse aún mucho más, incluso la clase baja tiene una serie de divisiones hasta llegar al grado de lo paupérrimo, digamos entonces que el interés de los estudios de las clases sociales en lo que han degenerado es en crear aún más consideraciones para colocar a un sector x de la población en alguna parte de la clasificación, y ¿Cómo se llega a concluir que una persona corresponde a una clase social? El elemento que determina por completo la categoría en la cual se encuentra tal persona en una clase social y no en otra, es el salario que percibe, por lo tanto el efecto del capital resulta primario para realizar las divisiones de los distintas clases sociales, eh aquí donde el efecto de esta división sin duda ya debería de parecernos aberrante.
Cómo ya lo mencioné en el párrafo anterior, todos los seres humanos contamos con un capital que decidimos intercambiar por otro tipo de capital, este capital es la fuerza de trabajo, digamos que cambiamos nuestra vitalidad, por un capital de intercambio, y la cadena continúa, ese capital de intercambio es en nuestra época el factor más importante a medir para conseguir un lugar dentro de alguna de las divisiones que se plantean en la actualidad de las clases sociales, y sin duda todos en algún momento hemos aspirado al peldaño más alto que podamos acceder dentro de esa división, retomando el punto anterior en donde hablaba acerca de cuales eran los efectos de que el capital del trabajo cada vez se valore menos y se cambie por capital de intercambio de menor valor corresponde a los propios efectos del mercado, digamos que en última instancia todas las actividades sociales corresponden a los efectos del mercado, las leyes de los intercambios imperan en el grueso de las actividades sociales, entonces si traemos las leyes reguladoras del mercado el efecto es el siguiente, a mayor oferta menor será el costo del producto que se ofrece, entonces si lo pensamos de esta forma, el mercado actual cuánta con una amplia oferta de capital de trabajo, es por eso que el capital impone su condición al encontrarse en una mejor posición, de igual forma, si existiera una mayor oferta de capital el efecto sería distinto, pero la problemática principal es esa, el capital está concentrado en un sector por completo reducido, así que la base de la pirámide no tiene realmente una opción y se le obliga a tomar una decisión, aceptar las condiciones que le impone el capital imperante en el intercambio de su capital de trabajo, o quedarse al margen del propio sistema, por lo cual, la gran mayoría elige la autoimposicion del sistema, suponiendo que en algún momento podrá acceder a otro peldaño de la pirámide, logrando así un efecto superador de su condición.
Pero ¿En realidad se puede superar dicha condición? Se supera pero únicamente en teoría, el sujeto supera su condición, pero la sociedad solo remplazará a esos que logran superarse con otro más, lo que entonces se necesita realmente, no es ni invertir la pirámide, ni que todos subamos a la cúspide, lo que es necesario es cambiar el esquema de la consideración social, de un ámbito piramidal, a un ámbito lineal, no a elementos que le funcionen de base a otros, sino elementos que sean productos de otros elementos, entonces bajo esas condiciones si podríamos estar considerando los efectos de la equidad y de igualdad, pero mientras nosotros mismos nos consideremos en el esquema piramidal, difícilmente lograremos algún de los objetivos que plantea la actualidad, por lo que considera necesario eliminar este tipo de divisiones, que su único interés es situar a los individuos dentro de un contexto y que el mismo logré sentirse identificado con ello, proponiendo así una guerra constante entre los distintos sectores, los cuales, asumen el rol de la defensa del peldaño que supuestamente ocupan, propagando de esta forma un efecto divisor, poniendo en guerra a los ricos con los pobres, a los de clase media alta con los de clase media baja, una guerra que no tiene realmente ningún sentido, pero si un origen, y ese origen es el propio de la división social, por lo tanto si resulta necesario trabajar una nueva serie de conceptos, mismos que ayuden a modificar el orden del discurso que se ha venido trabajando, por lo tanto mi propuesta principal se consolida en la eliminación del concepto de clase o de estrato social, y colocar una serie de conceptos que lleven a entender a la sociedad de una forma global y no fragmentada como se ha hecho durante prácticamente dos milenios.
Texto escrito por:
González Rocha Ramón Guadalupe.