Habrá que quitar la venda de los ojos de aquellos quienes se niegan a ver

Vayamos entonces en orden de aparición la primera pregunta es ¿Qué es hacer política? La política se hace en las relaciones, digamos entonces que hacer política es generar vínculos activos entre ciertos sectores, por lo tanto, se hace política incluso en los sectores empresariales, civiles, legales, etc., es vital la comprensión de esta conceptología, puesto que, hacer política significa la adquisición de simpatía con el otro, es decir, el generar un diálogo absoluta y completamente necesario para generar una adhesión de aquellos quienes simpaticen con dicho diálogo, por lo tanto, la política siempre será previa al gobierno, por lo cual en la política si se puede tocar una temática de corte ideológico, digamos entonces que la política entonces busca generar la simpatía del mayor número de personas, mismo que permitirá el siguiente peldaño, el gobierno, una vez generado este siguiente peldaño ahora sí proviene la siguiente pregunta ¿Qué es hacer gobierno? O planteado de otra forma ¿Qué es gobernar? Sin duda está pregunta no tiene una respuesta tan simple como la primera que hemos planteado, pero resultará necesario el esfuerzo por esclarecer dicha problemática en términos que sean simples, para así de esta forma poder llegar a los elementos que permitan una comprensión superior en estás temáticas, entonces pues prosigamos con la respuesta al planteamiento ¿Qué es gobernar? En términos mayormente simples, gobernar se refiere a la guía que se ejerce ya sea de forma individual o colectiva para la consecución de un objetivo, en el caso de los gobiernos que dirigen una nación, dicho objetivo siempre estará encaminado hacia el desarrollo y la mejora del país en todos y cada uno de sus sectores, por lo tanto, el gobernar una nación tiene como finalidad directa la consecución de la mejora global de los pobladores de dicha nación, y ¿a qué me refiero aqui con mejora global de la población? a mejorar los aspectos más esenciales, por nombrar algunos, el económico, el educativo, el de salud, etc.
Una vez analizados estos puntos que resultan vitales en la comprensión de la diferencia entre los conceptos de política y de gobierno, entonces ahora sí ya podemos pasar al siguiente punto, el mismo es el que mantiene siempre un punto álgido en la discusiones de estás temáticas, y es la otra pregunta que plantee con anterioridad ¿Una vez en el gobierno, debe ser permisible la ideología? Manejando incluso una mejor conceptología podemos pensar la pregunta de otra forma ¿Es aceptable la ideología en un gobierno? Puesto que si hablamos de permisibilidad, sin duda que será permisible la ideología, pero lo que verdaderamente preocupa es si es aceptable, y ¿por que digo que si es permisible la ideología? Puesto que sin ella el personaje el cual ostenta el poder, no estaría en el sitio que ahora ocupa, y es por esto que resulta permisible, sin embargo, no resultarán aceptables las posiciones ideológicas, el punto más esencial dentro de este planteamiento es el siguiente, como ya lo mencione en la primera parte del desarrollo de este trabajo, con este tipo de discusiones siempre hablamos de derechas y de izquierdas, de buenos contra malos, de los que lo hacen bien y los que lo hacen mal, y estos adjetivos en el mejor de los casos, en los peores se utilizan adjetivos despectivos para referirse a sus contrarios, ejemplos más contundentes en nuestro país: derechangos, chairos, AMLOvers, Peñabots; todos ellos sin duda son una invitación a la irracionalidad, a un discurso sesgado por el apartado ideológico en contra de aquel que perdió y en favor del vencedor, o viceversa, este resulta entonces uno de los motivos esenciales por los cuales puedo decir que resulta inaceptable la ideología una vez en el gobierno, puesto que, la dirigencia de las naciones debe ser vista de forma global, y no en favor de un sector en particular, pues de ser así, entonces no se estará gobernando, sino que, se estará únicamente haciendo más política, entendida como la generación de simpatía entre el sector que comparte los mismos intereses que el grupo en el poder.
Los acontecimientos que se han estando presentando en últimas fechas en Latinoamérica son un claro ejemplo de que no se comprende en absoluto está conceptología, se confunda bastante el hacer política con hacer gobierno, y esto a su vez impulsa a que en algún momento se dispare el conflicto, puesto que, el gobierno se encuentra más preocupado por defender los intereses de aquellos quienes lo encumbraron en la cúspide de la dirección de su nación, que en favorecer realmente a la nación, sin la cual ellos no ostentarían el cargo en el que se encuentran, las ideologías se permean en el gobierno, lo acechan, le recuerdan de dónde provino, o por otro lado, la oposición no sabe respetar el hecho de haber sido vencidos en el proceso, y buscan a toda costa eliminar a su posición contraria, ya que ven en aquel que gobierna la representación de la ideología la cual los derrotó, provocandoles de esta forma una terrible humillación, con esto surge otra de las problemáticas actuales en la política y gobiernos actuales, el suponer una insana competencia para poder llegar a gobernar, como si el objetivo de ambos fuera distinto, si lo suponemos de esta forma, entonces continuamos sobre la misma temática, la ideología se vuelve permisible, además de aceptable, porque entonces el objetivo si se asume distinto, cuando en realidad el objetivo de ambas fracciones debería ser el mismo, una preocupación por el bienestar y la mejora de la ciudadanía, sin embargo, la competencia insana es un claro síntoma que evidencia los verdaderos intereses de la clase política.
La derrota en este ámbito significa una perdida de terreno en los beneficios a los cuales pueden acceder, entre los se encuentra, una mejor posición económica, misma que les asegurará el futuro, un posicionamiento dentro de la esfera social más alta, el reconocimiento al que se accede al convertirse en el representante del colectivo el cual gobierna, todos estos elementos sin duda suponen el interés superior dentro de las grandes cúpulas políticas, aún por encima del sentido del servicio hacia la nación, la cual les confío su representación ante el resto, además de suponer en ellos la entereza de la lucha por el bienestar colectivo, es por estos motivos que de igual forma la política se ha transformado en una especie de profesión, a la cual una vez accediendo resulta bastante difícil el retiro, ya que los intereses que realmente se tienen, se perderán si se abandona dicha esfera, en la cual es la única en la cual pueden continuar su desarrollo, es por todo esto que resulta por completo inoperante el efecto de la perpetuidad de una sola parte del espectro político en el gobierno, cuando gana la derecha, la izquierda se encuentra a la deriva y busca a como de lugar desacreditar las fórmulas de gobierno que aplica la derecha y viceversa, incluso cuando hay un acierto del gobierno la contraparte buscará el menor detalle para desacreditar la acción impulsada por sus contrarios, sin hacer ni el mínimo intento por reconocer dicha acción, suponiendo que se realizó desde la trinchera ideológica, y aunque se esten consiguiendo los verdaderos intereses correspondientes al significado de la palabra gobernar, la oposición nunca se encontrará de acuerdo en la forma en la cual se están consiguiendo, y buscará desacreditar en la medida de sus posibilidades la acción encabezada por el gobierno.
Así pues entonces resulta vital sacar el análisis político de la propia política, y comprender de una mejor forma los conceptos que son vitales para estos análisis, sus similitudes, sus diferencias, su complejidad o su simpleza, además de la difusión entre los grandes sectores de la población de este tipo de análisis, puesto que en última instancia ellos son los que resultarán afectados de no conocer acerca de estás temáticas, ya sea por falta de interés, o por qué los suponen cómo elementos de difícil comprensión, es por eso que es necesario generar un lenguaje comprensible y amigable para que este tipo de trabajos puedan llevar un mensaje claro y directo al grueso poblacional, que sin duda es la que resulta más afectada ya que queda al margen de estos conflictos y no se les tiene la menor consideración ante las problemáticas que dicha problemática les pueda traer en su cotidianidad.
Texto escrito por:
Ramón Guadalupe González Rocha.