Siempre que se ingresa a estudiar alguna profesión o licenciatura, la gran mayoría de los interesados en ingresar a la misma ya tienen algunas concepciones acerca de la misma, como ¿Qué se hace? ¿Qué materias llevarán? etc., pero los estudiantes de filosofía son los que quizá tienen una mayor cantidad de supuestos y la mayoría de ellos son erróneos, así que en este texto haremos una revisión de algunos de esos supuestos a manera de ayudarles a todos aquellos que se encuentran interesados en estudiar esta carrera para que no los tomen en curva en sus primeros momentos en la licenciatura.
1.- La filosofía me va a permitir resolver los problemas del mundo: Primer error y quizá el más grave de todos, está presunción sería algo similar como suponer que si estudiamos medicina curaremos a todos los enfermos del planeta, o que si estudiamos psicología podremos entrar en todas y cada una de las mentes de las personas, la filosofía en su pretensión inicial si supone una búsqueda de la resolución de las problemáticas más esenciales de la humanidad, pero recordemos que como todo, al momento de entrar a una licenciatura la intención de la misma es brindarte una guía, sobre la cual tú puedas continuar con tu preparación académica, pero lo que comúnmente harás en la carrera es aprenderte nombres de los autores, sus propuestas filosóficas, sus conceptos y hasta ahí, ya en ti está realmente el uso que les des a los mismos, conforme avanza la carrera incluso los propios profesores te irán abriendo los ojos y te comentaran, de aquí difícilmente alguien saldrá filósofo, saldrán licenciados en filosofía, muchos pensaran ¿Entonces para que estudiar filosofía si no terminaremos practicandola? Para esto la respuesta es simple, la filosofía es una actividad que cualquier persona puede hacer, incluso sin haber estudiado una licenciatura en la misma, y no por ello podemos decir que todos somos filósofos, la concepción del filósofo más o menos tiene la siguiente connotación y es la de una persona dedicada a la sabiduría, es decir a la producción y transmisión de una serie de conocimientos que intentan resolver, como ya se había mencionado, las problemáticas esenciales de la humanidad, en este sentido, ni los profesores de filosofía, ni los estudiantes tendrían si quiera cerca el grado de filósofos, para esta cuestión entonces resulta vital dedicar la vida a la materia filosófica, para de esta forma poder forma un esquema del saber que permita atacar una serie de problemáticas esenciales que atañen al hombre en su actualidad, puesto que de igual forma, si suponemos que si realizamos un esquema que nos ayude a comprender la teoría del ser parmenideo, pero está no tiene ninguna aplicación real en el mundo actual, eso solo sería hacer filosofía teórica, y es de lo que el mundo en la actualidad se encuentra lleno, por lo tanto, resulta necesario darse cuenta que solo un bajo porcentaje de aquellos que estudiamos filosofía se convertirán en filósofos con todas las de la ley, y la gran mayoría restante solo nos dedicaremos a la labor de la enseñanza en grados menores, claro siempre con la intencionalidad de que nuestras acciones tengan una trascendencia y quizá en algún momento se reconozca la propuesta que realizamos en alguna temática en particular.
2.- El segundo supuesto más común y que resulta un error garrafal al entrar a la licenciatura es el siguiente «La carrera es fácil porque no llevan matemáticas», el típico factor de simplificar una actividad profesional por no realizar una actividad, digo está bien que a la gran mayoría de jóvenes no se les de el cálculo diferencial r integral, y que además tengan siempre la incertidumbre de estar pensando en que momento de mi vida utilizaré las leyes matemáticas que aprendemos a lo largo de la vida, cuando en el mundo real lo más normal siempre es sumar, restar, multiplicar y dividir, fuera de eso difícilmente se utilizan el resto de operaciones en la cotidianidad, al igual en la licenciatura si bien es cierto no existen las matemáticas, si existe algo igual o aún más complejo «La lógica», la gran mayoría de los alumnos padecen con esta asignatura, al grado incluso de desanimarse de la licenciatura al no poder realizar un despeje argumental, o resolver una tabla de verdad, de igual forma que con las matemáticas es difícil aplicarlas en nuestros quehaceres cotidianos, pero son una forma de mantener nuestro cerebro ejercitado y alerta, mejorando nuestra capacidad de respuesta y de análisis de las cuestiones más simples de la vida, es por ello que aunque no se utilicen con la frecuencia que supondriamos como necesaria para que sea vital aprenderlas, si resultan materias vitales para mantener en ejercicio nuestra actividad mental, y por algo es que las tenemos que aprender, aún y a pesar de todos los disgustos que nos puedan provocar dichas asignaciones.
3.- «La carrera es simple, me la pasare leyendo libros todo el día» este supuesto está más o menos equivocado, porque lo digo de esta forma, no todo está mal en el mismo, sin duda parte vital de la licenciatura es la lectura, y si se dedica bastante tiempo a la misma, lo equivocado de este postulado resulta en lo siguiente: Suponer que la lectura es una actividad simple, quizá la gran mayoría de estudiantes que tienen está suposición es porque han tenido algún acercamiento bastante superficial a la filosofía, que por azares del destino llegaron a un texto filosófico lo compraron, o lo descargaron, o se los prestaron, como sea que lo hayan conseguido, el detalle es que lo más seguro solo lo leyeron por sentirse algo intelectuales, porque otro de los supuestos que a continuación enunciare de igual forma resulta típico en los estudiantes de filosofía al recién ingresar y es el siguiente:
4.- «Los filósofos son unos genios». Este par de supuestos comúnmente se encuentran seguidos uno del otro, muchos de los estudiantes de filosofía al momento de ingresar a la licenciatura tienen a su autor favorito, el cual lo veneran y lo tratan como modelo a seguir, han leído prácticamente toda su obra, y su esencia filosófica se centra únicamente en la propuesta de dicho autor, en la gran mayoría de las ocasiones (no digo en todas, porque si existen algunas cuantas excepciones) como ellos entendieron al autor comúnmente no es lo que al autor proponía, esto se debe al efecto siguiente, al momento que ellos comienzan a leer al autor lo colocan sobre una baldosa, la cual van haciendo crecer con cada lectura de un nuevo texto que hacen del mismo autor, pero al no tener una guía que les ayude a comprender el contexto del autor, el porque de su propuesta, el detalle de su conceptología, comúnmente se cometen los errores más burdos que es entender lo que uno supone que dice el autor, pero realmente no se comprende lo que el autor dice verdaderamente, puesto que no se conocen las herramientas metodológicas del análisis hermenéutico de un texto, por eso es que estos dos supuestos van tan de la mano, un análisis hermenéutico te permita clarificar una serie de cuestiones, mismas que te permitirán entender mejor la propuesta del autor, e incluso darte cuenta que su sistema es solo una propuesta desde su propia historia, es decir, en su contexto su propuesta tenía valía, pero eso no significa que continúe teniendola en la actualidad, e incluso mucho menos en las condiciones bajo las cuales tú estás desarrollando, por lo tanto, lo que podemos concluir de este par de supuestos es lo siguiente 1.- la lectura no es una actividad ni sencilla, ni de recreación (salvó contados casos, y principalmente la lectura literaria que en muchas ocasiones no tiene algún interés por enfocarse en alguna problemática del mundo real) y 2.- ningún filósofo es un genio que pueda concedernos la comprensión entera de los problemas del mundo, de hecho la gran mayoría parcializan las problemáticas, enfocándose en ciertos aspectos, los cuales ellos consideran los más vitales para su aparato reflexivo, así que no existe filósofo alguno que sea perfecto.
5.- Otro supuesto que se emparenta bastante con el primero, el tercero y el cuarto es el siguiente «cuando estudie filosofía me volveré un ser superior intelectualmente», muchos de los estudiantes de filosofía entran a la carrera buscando encontrar un gato negro en un cuarto obscuro, y comúnmente su búsqueda acaba de forma fatal, sin duda la filosofía ayuda a desarrollar una serie de actividades intelectuales, pero esto no significa que nos transformamos mágicamente en seres de un intelecto superior, el problema con este supuesto es que es uno de los que quizá se mantiene incluso al finalizar los estudios de licenciatura, es por esto que la gente tiende a ver a aquellos que estudiamos filosofía con un aire de pedanteria, puesto que siempre que podemos intentar imponer nuestro sistema argumental ante el resto, o como se diría vulgarmente «nos encanta estar molestando», por decirlo de alguna forma elegante, sin duda creo que este supuesto es el que resulta más complejo de eliminar, ya que como ya lo mencione arriba, la profesión si ayuda al desarrollo de la intelectualidad, pero eso no nos capacita en lo más mínimo para suponer que siempre tendremos la verdad, y hablando de verdad el siguiente supuesto tiene que ver con esto.
6.- «Encontraré la verdad a toda costa» este supuesto también resulta ser uno de los complejos y difíciles de erradicar durante el proceso de la carrera, ya que si el interés de tu ingreso a la licenciatura era encontrar las verdades últimas de las cosas, continuarás intentándolo hasta con tu último aliento si es necesario, no cesarás en tus intentos de encontrarla o producirla si es necesario, estos dos supuestos sin duda han condenado a la actividad filosófica en la actualidad ha ser vista como una actividad hecha por personas que se creen mucho, pero hacen poco, mientras que la ciencias exactas al momento de no encontrar una respuesta plausible, cede ante sus intentos, la filosofía intenta continuar en su quehacer, proponiendo una serie de cosas que terminan por convertirse en un sinsentido, mismo que termina por ridiculizar la profesión, que con más buena voluntad, que con metodología y procedimientos que den legalidad a la labor y al proceder filosófico, se deja en evidencia que hay más interés en la protección de los egos de aquellos que se dedican a la labor filosófica, que realmente una consideración por intentar explicar y describir lo esencial de este mundo.
8.- «La carrera es para los antisistemas como yo» este es un error y grave, de hecho la gran mayoría de personas que he conocido que ingresan a la carrera con esta suposición, no terminan ni los primeros cursos, recordemos que estamos ingresando a un sistema educativo, el cual cuenta con sus reglas, sus horarios, sus sistemas de evaluación, etc., por lo tanto, la profesión en filosofía no te va a convertir en un antisistema, eso podría venir después, si así lo decides, pero difícilmente funcionará, ya que el esquema de la profesionalización nos reduce a las actividades a las cuales nos hemos preparado para realizar, por lo tanto, el hecho de ser un profesional en algo ya lleva implícito la negación de ser un antisistema o revolucionario, sino que, cediste los efectos de lo que tú suponías como tú libertad a un sistema, mismo que te ofreció una serie de herramientas y métodos para poder realizar una labor de forma ordenada y conciente, entonces por supuesto que no existe alguna licenciatura que desarrolle la labor antisistema, por el contrario, todas te permiten ingresar de una forma ordenada al sistema sobre el cual está sustentada la sociedad.
9.- «Todos los profesores de filosofía son marihuanos, de hecho la gran mayoría de alumnos tambien, la facultad siempre es una fiesta», este supuesto nuevamente tiene una parte verdad y una parte mentira, la primera parte comúnmente es mentira, quizá si en algún momento los profesores de filosofía tuvieron contacto con las drogas fue un propio efecto de su juventud e inmadurez, que la gran mayoría de alumnos son marihuanos o drogadictos, obedece a lo mismo que se mencionó con anterioridad, es un efecto propio de la inmadurez por la que están pasando los jóvenes, y prácticamente es un fenómeno que se vive en cualquier aspecto profesional, es más una cuestión de estereotipos que han sido fabricados, antes que realmente ser un reflejo fiel de lo que sucede, además comúnmente aquellos que creen este supuesto difícilmente suelen continuar en la carrera en cursos posteriores, ya que difícilmente lograrán soportar la carga de trabajo del transcurrir de la misma.
En los particular esta serie de supuestos son aquellos con los cuales la gran mayoría de docentes de la filosofía se suelen topar al momento de recibir a los jóvenes que deciden estudiar la licenciatura en filosofía, en este caso como lo comenté la intención es que este trabajo sirva como elemento de identificación para todos aquellos que decidan ingresar a la misma, y puedan comprender de una mejor forma los errores más típicos que se cometen al momento de pensar que se espera de la licenciatura.
Texto escrito por.
Ramón Guadalupe González Rocha.