A todos aquellos que tenemos la dicha de ser padres se nos presentan una serie de problemáticas, las cuales, tenemos que ir sorteando paso a paso, todos los niños son distintos y no existe una mejor forma de educar que otra, pero si existen bastantes mitos, tabúes y teorías que es necesario ir desvelando con el paso del tiempo.
Una de las ideas más comunes que se nos comienza a cruzar por la cabeza es que somos los peores padres del mundo, que nuestro hijo no está bien educado, que tendrá muchos problemas al crecer, etc. Todas estas ideas son naturales porque el proceso que enfrentamos es desconocido, pero como ya lo mencione arriba ninguna forma de educación es mejor que otra, y si a pesar de que todos los niños son diferentes, en algo todos son iguales, todos desconocen por completo los riesgos y las complejidades que existen en este mundo, y por lo tanto es nuestro deber guiarlos por ese sendero desconocido de la mejor forma que sea posible, y ¿Cuál es esa forma?
Esa forma no es otra que estar presentes para el niño, la ausencia de las figuras paterna y materna es lo peor que puede llegar a sufrir, puesto que, a pesar de que esas figuras no tengan las mejores cualidades de crianza, son necesarias para el desarrollo del menor, el cual necesita esa solidez que le brinda el sentirse salvaguardado por las personas que le dieron la vida, o en su defecto, aquellas que se encargarán de cumplir está misión, llamense las familias adoptivas, o el resto de los elementos de la familia que se encontrarán en la misma situación de los padres, que es el brindar al niño esa sensación de salvaguarda, educación y cariño que todos ellos requieren para poder desenvolverse de una forma natural en el entorno social al que se empezarán a enfrentar durante su desarrollo.
Es curioso como cuando una de las figuras paternales se encuentra ausente el niño tiene mayores tendencias a no desarrollarse de una manera adecuada en el contexto social, aquí intentaré ir desglosando algunas cuestiones con las que me ha tocado convivir en los últimos años, y además revisar casos en los cuales los casos particulares parecen generar una regla general, sin proponer aquí un desarrollo que nos quiera llevar a proponer una ley general en los comportamientos infantiles, puesto que, como ya lo mencione arriba todos los niños tienen personalidades por completo distintas.
Los primeros casos a analizar son los casos en los que la figura paterna se encuentra ausente, comúnmente este tipo de casos termina por convertirse en un niño que abusara de otros, ya que uno de los elementos que aporta la figura paterna hacia el desarrollo del menor, sin llegar a convertirse en una generalidad, es la de la colocación de los límites, de una forma más sólida, esto no significa que la figura materna no sea capaz de realizarlo, de hecho lo es, pero en el propio desarrollo psicológico del menor el figura a su padre como una figura de mayor fuerza, lo emparenta con una figura más recia, mientras que la figura materna la emparenta con una figura más suave, ya que la relación con ella es incluso mucho más profunda, esto debido al periodo gestante y lactante de la madre con el pequeño, por lo tanto los lazos son incluso mucho mayores entre ambos, que entre el padre y el menor.

En la gran mayoría de casos de «bullying» uno de los puntos centrales es la ausencia de una figura, comúnmente la paterna, esto no significa que lo podamos tomar como una generalidad, porque incluso hay casos en los que amabas figuras tienen presencia, pero sucede que, estas figuras son carentes de autoridad, es decir, están presentes pero no representan nada en absoluto para el menor, el cual a pesar de la presencia de los mismos, más bien para el están ausentes, o realmente no han logrado generar ningún impacto en la educación del niño, e incluso muchas veces ni siquiera les interesa.
Por otro lado, la ausencia de la figura materna produce un efecto igual de devastador, solo que en este caso la gran mayoría de ocasiones lo que provoca es que el niño no logré desarrollar conexiones sociales de una manera adecuada, y esto genera que sean niños solitarios, y también muchas veces no saben cómo demostrar sus sentimientos, lo que los lleva a ser niños introvertidos, con pocos o ningún amigo, además que al momento de crecer se les dificultara entablar relaciones de pareja, puesto que, como ya lo mencioné arriba, la figura maternal es la que promueve el desarrollo sentimental adecuado del niño, sin que esto sea por completo una generalidad, existen casos en los cuales, a pesar de las ausencias de estas figuras, la otra parte cubre por completo ambas facetas, pero esto conlleva un esfuerzo superior para conseguir el cometido.

Hasta aquí con las principales problemáticas con las ausencias de las figuras paternal y maternal, ahora vamos a revisar los casos contrarios, las sobrepresencias de ambas figuras igual pueden llegar a generar problemáticas, o algunos estereotipos que se vuelven bastante comunes en las sociedades actuales, por lo tanto, la propuesta de este análisis es buscar una forma de adoptar un punto medio en esta situación.
Muchas de las veces uno de los puntos que más preocupa a los padres con respecto de sus hijos es la seguridad, no existe peor cosa que a un hijo le suceda algo y esto lleva a los padres a convertirse en una especie de superhéroes que cuidan la integridad de sus hijos con demasiada exigencia, es natural que los niños jueguen y se golpeen, se caigan y e hagan algo de daño, esto no significa que siempre que estén jugando lo harán, otra cuestión natural son las enfermedades, los niños se encuentran desarrollando su sistema inmunológico, por lo cual, no se encuentra perfectamente preparado para las amenazas que le esperan afuera, por lo tanto, no es raro que los niños se enfermen con mayor frecuencia que los padres, esto no significa que nos tengamos que convertir en una red para evitar todas sus caídas, o en médicos para evitar que se enferme tan seguido, si este fenómeno se llega a dar es cuando vemos a niños carentes de seguridad, que su único refugio son los lugares asignados así por sus propios padres, además de que sistema inmunológico se ve debilitado y cuando en algún ocasión se enferman lo padecen de una forma peor que otro niño, por eso en este apartado tenemos a los niños sobreprotegidos o mimados en demasía, en muchas ocasiones se les emparenta con los nerds, ya que comúnmente los únicos lugares seguros que ven sus padres son los libros y el estudio.

Otra de las problemáticas que genera la sobrepresencia de los padres con los hijos es la exigencia que tenemos hacia con ellos, los vemos cómo esa oportunidad de convertir nuestros propios sueños en realidad, lo que los lleva a buscar situaciones apremiantes, donde se les dé el reconocimiento que ellos buscan, ya que nosotros como padres y por esa exigencia tan grande que les imponemos, somos incapaces de ver esos pequeños logros que van consiguiendo día con día, por lo tanto, esa búsqueda de reconocimiento será en otras personas, incluso convirtiéndose en una búsqueda vacía del mérito, y esto solo los lleva a rodearse de personas para sentirse reconocido, en este caso es cuando los niños buscan convertirse en personas populares, pero no por los motivos adecuados, que es el que se le reconozca por lo que ha conseguido, sino tan sólo por cuestiones superficiales, como la ropa que usa, las cosas que tiene etc.

Para concluir este análisis no queda más que nuevamente agregar que esto no se puede tomar como una generalidad, pero si es bueno poner especial atención en estos aspectos del desarrollo infantil, porque si bien, todos los desarrollos psicológicos infantiles son distintos y obedecen a muchos factores, estos aspectos que revisamos son de cierta forma constantes, y se vislumbran cada vez con mayor frecuencia, todo esto como respuesta del acelerado andar del planeta, y de la descomposición del tejido social, lo cual genera una problemática creciente en el correcto desarrollo infantil.
Como siempre agradezco su lectura atenta y espero esto sea el comienzo de una reflexión más a fondo de la temática, además espero el tema cuente con retroalimentaciones que ayuden a corregir ciertos apartados del mismo, y así lograr una mejor cohesión y elementos más puntuales en el mismo.